
Nuestra clienta estaba recibiendo fisioterapia en un centro ortopédico del condado de Miami-Dade cuando un fisioterapeuta le colocó una almohadilla térmica en el dedo meñique derecho y la dejó sin supervisión. A nuestra clienta le habían diagnosticado neuropatía periférica —una afección que causa entumecimiento y pérdida de sensibilidad—, lo que significaba que no podía sentir cómo se acumulaba el calor en su piel. Para cuando se descubrió el daño, las quemaduras eran tan graves que fue necesario amputarle el dedo. Mausner Group entabló una demanda contra el centro ortopédico y su aseguradora. El caso se resolvió con un acuerdo por $675,000.
La ley de negligencia médica de Florida exige que los proveedores de atención médica, incluidos los fisioterapeutas, cumplan con el estándar de atención aplicable a su profesión. Aplicar una modalidad de calor a un paciente con neuropatía periférica documentada y dejar a ese paciente sin supervisión es una desviación clara de dicho estándar. La incapacidad del paciente para percibir el dolor hacía que la monitorización continua no solo fuera recomendable, sino esencial. La falta de esta fue indefendible. Mausner Group estructuró el caso en torno al diagnóstico de neuropatía documentado del cliente, los propios registros de tratamiento del centro y la conexión causal entre la negligencia del terapeuta y la pérdida permanente del dedo de nuestro cliente.
