
Nuestro cliente conducía por el carril derecho de una carretera de dos carriles en el condado de Miami-Dade cuando el conductor a su izquierda hizo un giro a la derecha directamente contra la puerta del lado del conductor. No tenía a dónde ir; su vehículo estaba junto a la banqueta. El impacto fue inevitable y enteramente culpa del otro conductor.
Sufrió una lesión en la columna cervical que requirió tratamiento para el manejo del dolor. Es importante destacar que no tenía antecedentes de problemas cervicales: se trataba de una lesión nueva, totalmente atribuible al accidente. La defensa no presentó su oferta hasta que el tratamiento para el manejo del dolor demostró la naturaleza persistente y la gravedad de la afección cervical. Cuando lo hicieron, ofrecieron el límite máximo de la póliza: $100,000.
Establecimos una lesión clara y sin controversia. Sin lesiones previas en el cuello. Sin tratamiento cervical previo. El choque causó algo completamente nuevo, y ese hecho fue fundamental para el valor del reclamo.
Mantuvimos nuestra posición durante todo el curso del tratamiento. Permanecimos en el litigio mientras nuestro cliente completaba su tratamiento para el manejo del dolor, construyendo un historial médico que demostró la naturaleza persistente y significativa de la lesión cervical.
Logramos la máxima indemnización posible en un caso con límite de cobertura. $100,000: cada dólar disponible. En un caso de tratamiento del dolor sin cirugía, ese resultado requirió armar un panorama completo de los daños y mantenernos firmes hasta que la defensa ya no tuviera ninguna base creíble para ofrecer una cantidad menor.
