
Nuestra clienta viajaba como pasajera en una embarcación de parasailing operada por una empresa comercial de esta actividad en el suroeste de Florida cuando sufrió una fractura catastrófica de cadera. Lo que sucedió a continuación empeoró aún más una situación ya grave: el operador siguió llevando pasajeros al mar mientras nuestra clienta yacía en el piso de la embarcación con una pierna destrozada, incapaz de moverse. Los expertos marítimos contratados por Mausner Group identificaron múltiples violaciones de las normas de seguridad marítima durante la travesía y tras el incidente. Nuestra clienta fue operada al día siguiente y quedó con una discapacidad permanente, con limitaciones funcionales de por vida. Mausner Group demandó a la empresa de parasailing y a su operador por negligencia marítima y logró un acuerdo por $250,000.
El derecho marítimo exige que los operadores de embarcaciones comerciales ejerzan un cuidado razonable por la seguridad de sus pasajeros y respondan adecuadamente cuando un pasajero resulta herido. La decisión del operador de continuar el viaje con un pasajero lesionado en el suelo de la embarcación —violando múltiples regulaciones de seguridad marítima— no fue solo negligente. Fue el tipo de conducta que expone a los demandados a daños punitivos, y Mausner Group dejó en claro dicha exposición en su postura litigiosa. Mausner Group contrató a expertos marítimos que documentaron las infracciones reglamentarias específicas y aportaron opiniones que respaldaron tanto la demanda por negligencia como la teoría de los daños punitivos.
