
Un alumno de una escuela privada del condado de Miami-Dade sufrió daños graves como consecuencia de que la escuela no proporcionara la supervisión, el control y las medidas de seguridad adecuadas. La institución tenía el deber de proteger a sus alumnos. No cumplió con ese deber y, como resultado, un niño resultó perjudicado. El caso incluyó reclamaciones por supervisión negligente, falta de control y omisión de la obligación de informar. Mausner Group entabló una demanda contra la escuela y su aseguradora, y el caso se resolvió mediante un acuerdo por $900,000.
Las escuelas privadas de Florida tienen el deber de cuidar a los alumnos que se les confían. Ese deber incluye una supervisión adecuada, un seguimiento apropiado de las interacciones entre los alumnos y la obligación de informar cuando se produce o se sospecha que se ha producido algún daño. Cuando una institución falla en cada uno de esos aspectos, el riesgo legal es significativo. Mausner Group construyó el caso en torno a esos fallos y logró un acuerdo de $900,000 para la familia del fallecido.
